Hardware Producto 2024

Trackeen

Dispositivo estilo Kindle con pantalla E-paper: no irradia, ahorra batería y no engancha como el celular. Incluye 3 meses de coaching de hábitos.

Rol Co-fundador · CEO · Producto
Sede Valdivia, Los Ríos, Chile

Vengo trackeando mis hábitos desde 2020. Partió en papel, después migré a una planilla de Excel que fui haciendo cada vez más compleja, hasta llegar a más de 50 ítems que registraba todos los días. Mantener ese sistema a mano se volvió cada vez más pesado: cargar cincuenta datos a diario terminó siendo más trabajo que el hábito mismo que quería sostener.

La hipótesis era simple: el problema no era falta de voluntad ni de método, era la fricción de registrar. Si el trackeo vivía fuera del celular, en un dispositivo hecho solo para eso, la gente podía sostenerlo en el tiempo sin pelear contra las mismas distracciones que sabotean cualquier hábito nuevo.

Un día le mostré mi planilla a un amigo, @caco_viajero. Su reacción fue inmediata: esto está buenísimo, yo también quiero algo así, pero más simple. Ahí arrancó el proyecto, junto con TheAndiHaller, con quien hacía tiempo queríamos construir un TrackerCube. Prototipamos rápido en Arduino, validamos que se podía mandar datos por WiFi directo a una planilla de Google Sheets, y de ahí todo empezó a fluir.

Apuntamos a personas que quieren cumplir metas pero se pierden en el celular: la misma pantalla que tiene WhatsApp, Netflix y redes sociales no puede ser la herramienta para construir hábitos. Trackeen es un dispositivo de un solo propósito, con tecnología E-paper que no irradia, ahorra batería y no genera el loop de dopamina del smartphone.

El modelo era simple: vender el dispositivo con 3 meses de coaching de hábitos incluidos (el tiempo aproximado que toma instalar un hábito nuevo), acompañando a la persona en un máximo de 5 hábitos, con juntas mensuales para revisar la data y ajustar lo que hiciera falta. Todo por US$250. A los primeros tres clientes les cobramos solo US$100 el hardware.

Con la plata de esos primeros tres early adopters nos compramos nuestra primera impresora 3D. Con el tiempo llegamos a más de 10 clientes y despachamos Trackeen hasta México y Uruguay: la señal más clara de que el problema resonaba más allá de Chile.

Con más de 10 clientes, empezamos a ver las grietas del modelo. El data entry en el dispositivo, el mismo problema que queríamos resolver, seguía sin ser fluido: a la gente se le olvidaba el Trackeen, o simplemente no lo cargaba. El pack de US$250 resultó demasiado barato para lo que costaba sostenerlo: el coach terminaba trabajando casi por amor a la causa.

El envío se convirtió en otro dolor de cabeza: llegamos a cobrar más de US$60 extra solo por despachar un Trackeen a México o Uruguay. A fines de 2024 decidimos hacer una pausa. De esa pausa nunca volvimos: el proyecto simplemente se terminó.

Entendíamos el dolor del usuario (el data entry) y entendíamos que la gente quería instalar y sostener hábitos. Lo que no entendimos a tiempo fue el tamaño del nicho: la cantidad de personas dispuestas a valorar la data, los gráficos y un dispositivo físico dedicado era mucho más chica de lo que pensábamos. No era un problema de producto, era un problema de mercado.

Nos enamoramos tanto del producto (la idea del "Kindle de los hábitos") que cuando varios usuarios nos pidieron trackear desde una app de celular, o algo más simple por WhatsApp, dijimos que no: esa era justamente la gracia del dispositivo, sacarte del mayor distractor del planeta. En retrospectiva, quizás pudimos haber probado un canal más liviano sin traicionar la idea central. El know-how de IA que hubiera hecho eso posible (un bot simple, sin fricción) llegó recién un año después de Trackeen.

Las apps de seguimiento de hábitos compiten con todo lo demás en tu teléfono: notificaciones, redes sociales, mensajes. Cada vez que abres la app, el foco se va. Trackeen es un dispositivo independiente con un solo propósito: registrar tus hábitos del día.

Con una pantalla e-ink de ultra bajo consumo, botones físicos y sincronización automática con Google Sheets, combina la simplicidad de un cuaderno con la potencia de la nube. Semanas de autonomía con una sola carga, sin instalar ninguna app adicional.

  • ESP32
  • C++ / PlatformIO
  • Pantalla e-ink
  • WiFi
  • OAuth2
  • Google Sheets API
  • OTA Updates
  • Low-power design

Me encargué de toda la arquitectura de firmware en C++ con PlatformIO. El microcontrolador ESP32 gestiona la lógica principal, la conectividad WiFi y la comunicación con la pantalla e-ink. El diseño de bajo consumo permite que el dispositivo dure semanas con una sola carga gracias al modo sleep agresivo entre interacciones.

La sincronización con Google Sheets usa OAuth2, lo que permite ver el historial de hábitos desde cualquier dispositivo (teléfono, computador o tablet) sin instalar ninguna app. Los datos se suben automáticamente en segundo plano cada vez que el dispositivo está conectado a WiFi.

El sistema incluye actualizaciones OTA (Over-The-Air): nuevas versiones de firmware llegan al dispositivo por WiFi sin necesidad de conectarlo al computador. Esto permitió iterar rápido durante el desarrollo y garantiza actualizaciones sencillas para los usuarios finales.